Batman corriendo por la memoria

10/Ago/2026

Por Adrián Epstein, de CCIU

 

 

Uruguay fue el primero de cuatro países en los que el israelí Yoel Levy decidió transformar kilómetros en memoria. Vestido de Batman, el superhéroe favorito de Ariel Bibas, corrió en homenaje al niño que esta semana debería haber cumplido siete años. Brasil, Argentina y Chile serán las próximas etapas de una iniciativa que busca mantener viva la historia de Ariel, su hermano Kfir y sus padres, Shiri y Yarden.

 

“Lo hicimos, Uruguay. Lo hicimos por Ariel”. Con esas palabras comenzó el mensaje brindado por Yoel al terminar la Media Maratón de Montevideo, en la que corrió vestido como Batman.

 

La elección del traje no fue casual. Batman era el superhéroe favorito de Ariel Bibas. El niño, de apenas cuatro años cuando fue secuestrado, se convirtió después del 7 de octubre en uno de los rostros más reconocibles de los rehenes israelíes.

 

La carrera realizada en Uruguay es la primera de cuatro que se desarrollarán durante cuatro fines de semana consecutivos y en las que participará Yoel. Después de Uruguay llegarán Brasil, Argentina y finalmente Chile.

 

El objetivo va mucho más allá de completar una prueba deportiva. Busca llevar el nombre de Ariel y la historia de su familia a nuevos lugares, para que personas que quizás nunca habían escuchado hablar de ellos puedan conocerlos y recordarlos.

 

El 7 de octubre de 2023, durante el ataque de Hamas contra comunidades del sur de Israel, la familia Bibas fue secuestrada de su hogar en el kibutz Nir Oz.

 

Shiri Bibas fue llevada junto a sus dos hijos: Ariel, de cuatro años, y Kfir, que tenía apenas nueve meses. Yarden Bibas, el padre de la familia, también fue secuestrado, aunque separado de su esposa y sus hijos.

 

Yarden fue liberado el 1 de febrero de 2025. Pero regresó a Israel sin su esposa y sus hijos. Semanas después, las autoridades israelíes confirmaron la muerte de Shiri, Ariel y Kfir y sus restos fueron finalmente recuperados.

 

La familia Bibas quedó así convertida en uno de los símbolos más dolorosos de las víctimas del 7 de octubre y de los rehenes llevados a Gaza.

 

Por eso, la carrera no pretende únicamente rendir homenaje a una víctima. Busca impedir que Ariel se convierta solamente en un nombre dentro de una lista. Y precisamente allí adquiere significado la decisión de correr vestido como su superhéroe favorito.